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miércoles, 5 de noviembre de 2014

LOS DÉMONES Y EL DESTINO DE LOS HOMBRES Por Luis Edgar Cutiva Gutiérrez ©

©LOS DÉMONES Y EL DESTINO DE LOS HOMBRES/Por Luis Edgar Cutiva G. © 
14-10-14 - 8:12 P.M. Tomado del Libro "Los Secretos de la Navidad" de Luis Edgar Cutiva G.

Entre los griegos son llamados ángelus o también démones los enviados para transmitir un mensaje tanto si son hombres (Homero, llíada, 5, 804; 13, 2; Heródoto, 1, 99, etc.) como dioses: Hermes, Iris, Némesis, etc. (Homero, Ilíada, 2, 786; Odisea, 5, 29; Platón, Leges, 4, 717.

Los Démones, (distribuidores) héroes y demás almas que rellenan el espacio vacío y que están representados en los duendes y gnomos del taller de Papá Noel, son los que, hoy día, rigen la mala fortuna; porque hay buena fortuna y mala fortuna. La buena fortuna es aquella que administra la Divina Providencia; representada en las leyendas de Papá Noel, y entregadas a los niños que se portan bien, directamente del Reino de Dios y se descarga cuando el tiempo de Dios y el tiempo del hombre se sintonizan a las 12 en punto, en el tiempo perfecto de Dios, porque debajo del sol hay tiempo de sembrar y tiempo de segar. 

El hombre que sintoniza su mente con la buena fortuna de Dios, se caracteriza porque su hablar es "Dios mediante" o “en el nombre de Jesucristo”, quién es el único Mediador Divino entre Dios y la raza de los hombres en estos tiempos.

La mala fortuna la rigen los démones y demás almas que influencian la mente del hombre que no alinea su voluntad a la voluntad perfecta de Dios. Su hablar es egoísta y soberbio: "Como sea", "pase lo que pase", "así sea lo último que haga... esto lo consigo". 

Ese tipo de afirmaciones engendra la semilla de imperfección y rebeldía, que toman los Démones y se encargan de alimentarla con formas mentales equivalentes a mensajes que envían a la mente y con pequeños resultados que fortalecen la creencia "en su propia creación" haciéndole creer que él es como Dios y que sin importar su voluntad, ni su actuar, sino en nombre del "libre albedrío" lo consigue. Entonces muchas personas afirman: "Por qué esa persona siendo tan mala y le va tan bien". No envidies la suerte del inicuo. S:37

Cuando esas formas mentales han llenado el espacio de una vida, los Démones la toman y se la devoran en gran banquete hasta la última gota. En el plano físico esto se evidencia con pérdidas tras pérdidas hasta llegar a la angustia y el terror. Esta es la mala fortuna.

Los Démones se encargan de convertir en caos la vida de quienes su destino ha sido gobernado por ellos y quieren liberarse rectificando su camino. Confunden la mente y lo llevan al error para que renieguen de Dios. No están dispuestos a ceder su fuente de alimento que son las emociones de angustia del poseído. Confunden todos sus asuntos y dan la batalla; pues un día fueron adorados como dioses por la mente incauta que había creído que su prosperidad pasajera era resultado de Dios sin importar su iniquidad. Todos sus asuntos son confundidos y caen en el caos. Los negocios se cierran, las oportunidades se abren para producir causas pasajeras de alegría y esperanza; porque conocen la debilidad de la carne y la derrumban para alimentarse con la desilusión y la pérdida de la fe y la esperanza. Porque la esperanza que demora es tormento para el corazón y árbol; mas árbol de vida es el deseo cumplido. Pr13:12

Juegan con el destino de los hombres. Todo se hace incomprensible ante la situación del que es poseído por los Démones. Cualquier palabra genera contiendas. El dinero que le llega con la esperanza de traer prosperidad se convierte en desdicha porque es efímero. Hasta que todas sus puertas se cierran y solo queda una puerta abierta: La puerta del arrepentimiento. Volver al Padre y clamar: ``Padre, he pecado contra el cielo y ante ti; ya no soy digno de ser llamado hijo tuyo". Lc15:21 O continuar bajo la dominación psíquica hasta su total destrucción. El camino de Dios es estrecho y en la vida de un hombre solo hay espacio para ser ocupado por un espíritu. El de Dios o el del mal. Cuando se produce el arrepentimiento sincero y verdadero se inicia el camino de la liberación, el cual debe ser acompañado; cada hora, cada día y cada evento de desesperanza y desilusión, con la alabanza y adoración a Dios.

Ante el cierre de una puerta, la caída de un negocio, la oportunidad perdida, la incapacidad de cumplir con sus responsabilidades financieras y familiares o cualquier desilusión se debe proceder así:

Adopte la responsabilidad consciente de los resultados en su vida como de su causa y no de la voluntad de Dios, porque la voluntad de Dios es "buena y perfecta" Ro12:2 y arrepiéntase del error del divorcio provocado entre la voluntad de Dios y su voluntad por ignorancia.

“Señor, perdóname; mi iniquidad ha torcido mis caminos y ha producido caos en mi vida. Perdóname, mírame con misericordia, no emitas juicio contra mi descendencia, ni contra mi familia con maldición en razón de mí, ni de mis antepasados. En razón de mí, no castigues a quien me ha servido con ayuda económica, en forma de préstamo o desinteresadamente. Por mi culpa y mi arrepentimiento libéralos Señor y bendícelos. Perdónales la contienda a la que mi conducta les ha llevado a emprender contra mí. Suéltalos del yugo de mi iniquidad. Padre Nuestro, llena mi mente con la poderosa presencia de Jesucristo, nuestro señor; restáurame en razón de su sacrificio y sangre derramada por nosotros.

Perdona a quienes me persiguen en razón de mi fracaso. Libéralos del yugo de mi iniquidad y de mis errores, que como humano he cometido y que los ha arrastrado al precipicio junto a mí. Perdona la semilla de odio en sus corazones y que desató su ira contra mí. Perdóname porque una parte de mí lo ha provocado y líbranos de esa cadena de acontecimientos. Por el Amén. Amén.

Luis Edgar Cutiva G. ©

viernes, 12 de diciembre de 2008

SÍMBOLO ESOTÉRICO DE LA NAVIDAD-INTRO


Desde la antigüedad las distintas culturas han prendido fogatas, faroles y luces en la Navidad. Hoy aún conservamos esa tradición encendiendo velas y faroles y quemando pólvora. Es el Fuego de la Vida que el ser humano utiliza subjetivamente para rendirle culto a la Vida Universal.


La Luz representada en los faroles, velas y lucecitas que titilan por toda parte, está el Primer Aspecto de la Divinidad, el Padre.

El sonido de las campanas, los villancicos y las canciones de la Navidad representan el Segundo Aspecto, el Hijo, “Y aquel Verbo fue hecho carne y habitó entre nosotros” Jn.1.14.
El incienso que se quema en esta época, el fuego que se enciende y la pólvora que se quema, representan el Tercer Aspecto, el Santo Aliento, el Espíritu Santo. Son tradiciones entregadas por los esoteristas de todos los tiempos como símbolos, para que penetrara en la psique de la humanidad subjetivamente y no se perdiera ese conocimiento.