martes, 7 de octubre de 2014

EL MAMO HA DICHO "EL RAYO FUE UN CASTIGO"

SE HAN ENCENDIDO LAS SIETE LÁMPARAS DE FUEGO ARDIENDO, QUE SON LOS SIETE ESPÍRITUS DE DIOS

En la foto, el Mamo Ramón Gil que perdió a su hijo Juan Ramón Gil cuando cayó el rayo que mató a 11 indígenas.
A mucha gente le martiriza cuando se usan este tipo de encabezados porque les parece apocalípticos y exagerados. Pero si aún usándolos desde la misma primera venida de Jesús el Viviente, no ha impactado lo suficiente como para producir toda una revolución de conciencia en la humanidad o en el país, ¿entonces cómo hay que hablar?... ¿Así?
En este estado quedó la choza ceremonial de los wiwas, en la sierra nevada de Santa Marta, donde 50 wiwas realizaban ceremonia sagrada.
Desde muchos sectores se ha venido advirtiendo a la humanidad que es urgente el cambio, pero no se hace caso. En Colombia, los grandes líderes políticos se dedican a pelear entre ellos, se amenazan, se agreden, se juzgan, se condenan, se calumnian mientras hablan de paz. 
¿Este es el camino para conseguir la paz? ¿Así debemos actuar en nuestras familias y hogares? Nuestro país se está desangrando a diario, ya no en los campos, ahora en las ciudades.
Cientos de muertos casi a diario en el país. Y falta, lo por venir.
Creemos que todo es gratis, que nada hay que pagar a la madre naturaleza. 
En el tiempo y a través de RCN noticias dijo el Mamo: "Le dije a la comunidad, el trueno está bravo, dice que nos mandó el primer castigo el verano, pero como suplicamos mucho, manda el aguacero; pero no pagamos y ahora va a venir guerra de la naturaleza y de la humanidad"
La semana pasada compartí via email un video acerca de los cambios climáticos que están en curso en nuestro planeta y las advertencias de que tenemos que actuar ahora mismo renovando de nuestra mente todo tipo de pensamientos de odios y egoísmos, soberbia y altivez hacia Dios y refinar nuestra mente y nuestro espíritu.
Nuestra Colombia ha sido advertida con este evento. Los 11 indígenas que murieron bajo la mano severa del trueno, y los más de 20 heridos, son una parte del sacrificio que se tomó. Y en verdad como dijo el Mamo "El Rayo fue un castigo", una advertencia.
Y tienen la humildad de aceptarlo. Qué ejemplo debemos seguir de aceptar que nuestros errores y nuestra ingratitud con Dios, con nuestra familia y la naturaleza, e ignorancia de Dios nos pueden llevar a recibir un castigo. 
Tanto oro sacado de nuestras tierras y el pago a la madre naturaleza es sangre y muerte. En el Cauca, En el Valle, en El Chocó, en Antioquia y no paro de contar.
Es urgente cambiar nuestros modos de pensar. Es urgente tomar la herramienta espiritual del arrepentimiento y usar el poder que fue sembrado en ella, el poder de la restauración para que la deficiencia sea completada.
Es urgente pagarle a la naturaleza, no con más vidas humanas, si devolviéndole amor. Elevando nuestro nivel espiritual porque ya el Sol va a rugir y su ira si es para rechinar los dientes. Purifiquemos nuestra mente, controlemos los pensamientos, las emociones, porque con tanta violencia en nuestro país, es inevitable que atraigamos un conflicto violento a una escala sin precedentes lo cuál sería una guerra. Igual atrae igual. 
Por Luis Edgar Cutiva G.

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