Seis meses
después de la Navidad se celebra la llegada del solsticio de verano durante la
noche más corta del año. La fiesta de San Juan Bautista se celebra ese día, el
24 de junio; es el santo más festejado en Europa y uno de los días en que más
onomásticas se celebran en el mundo: Juan, Joan, Jean, John, Iván,
Sean...
Una de las razones de su popularidad
es la coincidencia del 24 de junio con el solsticio de verano, una de las fechas más importantes para muchos pueblos desde tiempos remotos, especialmente los pueblos del mar Mediterráneo. Las celebraciones de San Juan son de origen pagano y han heredado una serie de rituales, prácticas y costumbres que parecen estar basadas en celebraciones precristianas.
es la coincidencia del 24 de junio con el solsticio de verano, una de las fechas más importantes para muchos pueblos desde tiempos remotos, especialmente los pueblos del mar Mediterráneo. Las celebraciones de San Juan son de origen pagano y han heredado una serie de rituales, prácticas y costumbres que parecen estar basadas en celebraciones precristianas.
El
poder del fuego es tan antiguo como su descubrimiento. Ya los primeros
alfareros, alquimistas y herreros eran considerados como señores del fuego,
seres que poseían una fuerza mágico-religiosa que podía modificar el mundo.
Esta idea del calor místico pervive en muchas culturas de todo el mundo y se asocia directamente con la magia y el poder sobrenatural. Una manifestación de la adoración al fuego y del poder que tiene para destruir toda aquello que quiere olvidarse y dar esperanza de una vida nueva, son las hogueras de San Juan. |
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Antiguamente se prendían grandes hogueras para que los campos dieran buenos frutos y para que los animales dieran buenas crías, pero además tenía un sentido espiritual y sentimental en la que se forjaban compromisos muy fuertes. La celebración se hacía en los campos o a orillas del mar y en ella estaban presentes los cuatro elementos que constituyen la base de la vida: la tierra que representaba lo material; el agua, que simbolizaba el amor; el fuego que personificaba la ambición, y el aire, que significaba la comunicación.
Estas tradiciones místicas sobreviven actualmente, a pesar de la
cristianización de esta fiesta conmemorando el nacimiento de San Juan
Bautista, por lo que se ha convertido en una fiesta donde lo pagano y lo
religioso van de la mano.
En las fiestas de San Juan se vive la llegada de una nueva estación y el solsticio de verano, el día más largo del año. La víspera, el 23 de junio, es mágica. Esa noche no sólo se celebra en España. Por toda Europa hay festivales que marcan la llegada del verano y también en Hispanoamérica y Brasil, trasladados desde la Península, aunque en algunos países no coincida con el solsticio de verano sino con el del invierno. Véase el caso de Brasil, donde las celebraciones en torno a San Juan son famosas en los estados de Bahía y Pernambuco. La noche de San Juan, 23 de junio, es la más corta del año en el hemisferio norte y significa el triunfo de la luz sobre la oscuridad. En sus rituales las características principales son el sol, el fuego y el agua, y las hogueras que se encienden esa noche preservan de todo mal durante un año. La leyenda dice que las cenizas curan las enfermedades de la piel y que es conveniente saltar la hoguera un mínimo de tres veces para tener un buen año. Es una noche mágica en la que todo puede suceder, cuando las hierbas tienen propiedades que todo lo curan o espantan malos espíritus, las mozas encuentran novio y el amor no tiene ataduras. Los tesoros escondidos brillan y pueden ser descubiertos, y quien coge la hierba llamada "verbena" queda curado de todo mal.
De aquí viene que en castellano a las fiestas callejeras se
les llamen "verbenas".
Sin embargo, el elemento principal es el fuego. Los niños y las niñas recogen leña y muebles viejos bastantes días antes y los amontonan en un llano. La costumbre de encender fuegos parece que proviene de antiguos cultos paganos al sol, pero también está relacionada con la prevención de epidemias por el poder anti infeccioso y de alejar los malos espíritus por el poder del fuego que ilumina la oscuridad.. Las hogueras se hacen normalmente sin ninguna estructura, excepto en Alicante, llamadas fallas, donde se preparan muñecos satíricos sobre un tema. La verbena es la fiesta más generalizada, casi todo el mundo se reúne para pasarla en grupo, hablar, cantar, bailar y reír. |
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